Consejos generales sobre alimentación en pacientes con cáncer de páncreas y pérdida de peso (información obtenida del libro Comer para vencer el cáncer):

 

El objetivo fundamental es prevenir o tratar el síndrome anorexia-caquexia que llega a afectar hasta el 80% de los pacientes causándoles una importante pérdida de peso y debilidad.  Esta pérdida de peso se asocia a una peor tolerabilidad a los tratamientos del cáncer, a una reducción de la calidad de vida y de las expectativas de supervivencia.

El síndrome de anorexia-caquexia no es sinónimo de desnutrición sino una entidad más compleja. Se trata de un estado asociado a una enfermedad subyacente  en el que existe un metabolismo basal aumentado de forma persistente que no se compensa con una ingesta calórica-proteica adecuada y que provoca deterioro funcional y sufrimiento psicológico. Para lograr la mejor calidad de vida posible, el tratamiento del propio cáncer y las medidas de soporte y nutricionales, deben coexistir en todas las fases evolutivas de la enfermedad.

Para el diagnóstico de este síndrome, hay que constatar una pérdida del 5% del peso en 12 meses o un índice de masa corporal (peso/altura2) <20 kg/m2, en presencia de una enfermedad crónica conocida, y al menos tres de los siguientes factores: pérdida de masa muscular, cansancio, anorexia, pérdida de gra­sa corporal, alteración de parámetros analíticos (albúmina <3.2 g/dl o incremento de paráme­tros inflamatorios como la interleucina-6 >4.0 pg/ml o la proteína C reactiva >5.0 mg/l).

 

Consejos nutricionales:

 

  1. Para controlar el síndrome caquexia-anorexia es fundamental investigar cuál es su causa, entre las más frecuentes se incluye: el propio tumor o sus metástasis, el tratamiento (cirugía, radio y quimioterapia), la pérdida de apetito (anorexia), el desgaste o adelgazamiento (caquexia) y la pérdida de nutrientes (diarrea, vómitos, fiebre).
  2. Coma acompañado, en ambiente tranquilo, con aroma suave, en plato de postre y masticando despacio.
  3. Haga 6 comidas poco voluminosas al día sin omitir tomas y con horarios regulares seguidas de un pequeño descanso para reposar la comida pero sin tumbarse, preferiblemente sentado.
  4. Cuide la presentación, textura y variedad de los platos evitando las improvisaciones,  experimentando con nuevas recetas y buscando el atractivo culinario.
  5. Procure un mayor aporte energético matutino o en las horas de mayor apetito y haga una pequeña ingesta antes de acostarse. Durante el día puede ingerir pequeños aperitivos nutritivos: membrillo y queso, cuajada con miel y frutos secos, tostadas con mantequilla y mermelada o con jamón/salmón, queso y aceite de oliva. Otra opción, entre horas, es beber preparados energéticos: zumos, batidos o caldos enriquecidos (apartado 7).
  6. Estimule su apetito con un paseo de 15 minutos antes de las comidas y con pequeñas cantidades de caldo o frutos ácidos (zumo de naranja, limonada, polo de frutas, caramelo de limón sin azúcar o trozo de piña natural).
  7. La ingesta no debe coincidir con las curas, con los tratamientos ni con los momentos de mayor dolor si lo tuviese.
  8. Potencie sus preferencias y alimentos con alta densidad energética y enriquezca:
    • Caldos, cremas y purés con: leche en polvo, nata, queso, huevo duro picado, picatostes de pan duro, tacos de jamón serrano, frutos secos, mantequilla, harina de avena y/o aceite.
    • Verduras con aceite de oliva crudo, salsa bechamel, mayonesa, sofrito de jamón serrano y ajo y/o cebolla, frutos secos o pasas.
    • Legumbres con patata, arroz, sofrito de jamón serrano, zanahoria y ajo y/o cebolla.
    • Arroz con salsa de tomate, huevo o sofrito de jamón serrano y ajo y/o cebolla.
    • Pasta con salsa de nata o tomate, queso parmesano, beicon y/o mantequilla.
    • Carne y pescado sumergiéndolos en leche antes de cocinarlos o cocinándolos empanados.
    • Postres con azúcar, miel, mermelada, guindas en almíbar, caramelo líquido, nata, leche en polvo o condensada, chocolate, frutos secos, yogures, compotas de fruta o helado.
    • Batido enriquecido con 4 ingredientes: 1) yogur o leche, 2) fruta preferiblemente fresa, plátano, manzana, pera, 3) galletas o cereales y/o 4) frutos secos triturados.
  9. Evite los lugares donde se cocina y evite beber durante las comidas.
  10. Si su médico le pauta suplementos, tómelos en un horario que no interfiera con las comidas, a media mañana, a media tarde y antes de acostarse. Estos suplementos nutricionales pueden emplearse para elaborar batidos, sustituyendo al ingrediente lácteo, añadiendo fruta como se indica en el punto 8. Existen fármacos para abrir el apetito y para controlar la pérdida de peso como el acetato de megestrol por lo que si a pesar de las recomendaciones dietéticas anteriores no gana peso, consúltelo con su médico.

 

 

Menú semanal para pacientes con cáncer de páncreas y pérdida de peso (fuente: Comer para vencer al cáncer página 91):

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